Si aumenta el carbono total después del encalado, puede interpretarse como acumulación de materia orgánica. El carbono también forma parte de minerales carbonatados. Antes de evaluar cambios del humus, debe comprobarse si el método separó el carbono orgánico del inorgánico y justificó el factor de conversión.
Multiplicar una recomendación por superficie puede confundirse con cantidad de cualquier producto. La norma puede asumir eficacia y profundidad determinadas. Deben recuperarse base, unidades y características del material.
El agua acumulada tras pasar maquinaria puede atribuirse a compactación. Puntos próximos pueden diferir en humedad, vegetación y costra. Deben repetirse puntos y documentarse condiciones iniciales con un procedimiento común.
El color no vincula tierra de calzado a un lugar si una sola referencia omite su variación. Los depósitos pueden mezclar suciedades y la humedad cambia su aspecto. Importan su posición y la diversidad interna del terreno.
Si dos laboratorios ofrecen resultados distintos, no corresponde elegir el informe más conveniente sin comprobar su comparabilidad. Supongamos que ambos se refieren a una parcela, pero describen de forma diferente los puntos, profundidades y preparación de las muestras.
Tras aportar tierra, hay que identificar la capa que representa cada muestra
Si se ha aportado tierra a una parcela, pero el litigio trata de su estado anterior, una sola muestra superficial puede responder a otra pregunta. Hay que distinguir la capa original, el material aportado y las zonas mezcladas. El lugar de muestreo debe quedar claro en planos y documentos.